¡Un monstruo, muchas emociones por descubrir!

Este colorido encastre de goma eva invita a los chicos a reconocer, identificar y expresar diferentes emociones a través del juego.

El monstruo tiene un cuerpo multicolor y un rostro que puede transformarse intercambiando las piezas de sus ojos, boca y corazón. Cada combinación representa una emoción diferente, permitiendo observar cómo cambian las expresiones faciales según lo que sentimos.

Incluye siete emociones: alegría, tristeza, enojo, miedo, ansiedad, desagrado y calma.

Los chicos pueden elegir una emoción, buscar las piezas correspondientes y colocarlas sobre el monstruo. También pueden experimentar con distintas expresiones, conversar sobre situaciones cotidianas y compartir cómo se sienten.

¿Qué favorece este juego?

  • El reconocimiento y la identificación de emociones.
  • La expresión de sentimientos y experiencias personales.
  • La ampliación del vocabulario emocional.
  • La observación e interpretación de expresiones faciales.
  • La motricidad fina y la coordinación ojo-mano mediante el encastre.
  • El diálogo, la empatía y la comunicación.

Es un recurso especialmente interesante para utilizar en casa, en el aula o en espacios de acompañamiento profesional, como psicopedagogía, psicología infantil, fonoaudiología y educación especial.

Monstruo de las Emociones de Goma Eva

$18.500,00
$16.650,00 con Transferencia
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¡Un monstruo, muchas emociones por descubrir!

Este colorido encastre de goma eva invita a los chicos a reconocer, identificar y expresar diferentes emociones a través del juego.

El monstruo tiene un cuerpo multicolor y un rostro que puede transformarse intercambiando las piezas de sus ojos, boca y corazón. Cada combinación representa una emoción diferente, permitiendo observar cómo cambian las expresiones faciales según lo que sentimos.

Incluye siete emociones: alegría, tristeza, enojo, miedo, ansiedad, desagrado y calma.

Los chicos pueden elegir una emoción, buscar las piezas correspondientes y colocarlas sobre el monstruo. También pueden experimentar con distintas expresiones, conversar sobre situaciones cotidianas y compartir cómo se sienten.

¿Qué favorece este juego?

  • El reconocimiento y la identificación de emociones.
  • La expresión de sentimientos y experiencias personales.
  • La ampliación del vocabulario emocional.
  • La observación e interpretación de expresiones faciales.
  • La motricidad fina y la coordinación ojo-mano mediante el encastre.
  • El diálogo, la empatía y la comunicación.

Es un recurso especialmente interesante para utilizar en casa, en el aula o en espacios de acompañamiento profesional, como psicopedagogía, psicología infantil, fonoaudiología y educación especial.